La Organización Colegial de Enfermería ha venido asumiendo y
recomendando hasta ahora el Código Deontológico, elaborado en 1973 por el
Consejo internacional de Enfermería, como guía para resolver los problemas
éticos que el ejercicio de nuestra profesión pudiera plantear.
Sin embargo, la necesidad de disponer de un Código Deontológico especialmente
concebido para los Enfermeros y Enfermeras españolas, se estaba haciendo sentir
cada vez más claramente. Por ello, en el mes de abril de 1988, Consejo General
de Colegios de Diplomados en Enfermería designó un Comité formado por
profesionales, Enfermeros/as, que ejercían la profesión en diferentes ámbitos,
con el fin de elaborar un primer proyecto que, posteriormente, fuese sometido a
la opinión general del colectivo de Enfermería, para asegurar que el nuevo
Código tuviera un alcance verdaderamente estatal.
Ahora, finalizado este proceso, agradecemos las valiosas aportaciones recibas
por los Colegiados y Organizaciones de Enfermería, que hemos tenido en cuenta en
la elaboración del presente Código.
Pensamos que nuestro Código Deontológico Nacional es un elemento vivo, basado
en una ética inspirada en el bienestar de las personas, para las que actuamos
profesionalmente; convencidos que contribuirá a mantener un nivel profesional y
un estatus social digno de nuestra profesión.
PREAMBULO
Conforme el artículo 75, párrafo 16, de los Estatutos de la Organización
Colegial aprobados por el Real Decreto 1856/1978, de 29 de junio, se establece
que el Consejo General aprobará las normas deontológicas que ordenen el
ejercicio de la profesión, las cuales tendrán carácter de obligatorias.
En consecuencia, el Pleno del Consejo General, tras los oportunos informes
jurídicos, así como el de los diferentes Colegios Provinciales, tal como
preceptúa el artículo 75 de los Estatutos anteriormente citados y solicitados a
éstos, con fecha 18 de mayo del presente año, entre otros, y por unanimidad de
sus miembros; tomó el siguiente Acuerdo-Resolución, cuyo expediente completo
obre en el archivo de este Consejo, sección de Resoluciones.
Primero. Se aprueba el Código Deontológico de la Profesión de Enfermería que
se adjunta como anexo a la presente Resolución.
Segundo. El cumplimiento del mismo tendrá carácter obligatorio para todos los
profesionales de Enfermería del Estado.
Tercero. El incumplimiento de dicho Código llevará implícito las sanciones
disciplinarias previstas en los Estatutos de la Organización Colegial.
DISPOSICION
TRANSITORIA
Por el Consejo General se tomarán las medidas oportunas para la difusión a
todos los profesionales de Enfermería del documento que tenga dicho Código.
DISPOSICION
FINAL
El Código Deontológico de la Profesión de Enfermería entrará en vigor en el
día de la fecha.
Y para que conste, expido y firmo la presente en Madrid a catorce de julio de
mil novecientos ochenta y nueve.
PROLOGO
El establecimiento de un Código Deontológico que sirva de marco para el
ejercicio profesional ha de partir, necesariamente, de un marco conceptual que
unifique y delimite los conceptos que sobre el hombre, la sociedad, la salud y
propia Enfermería tengan los profesionales que la ejerzan.
El hombre como unidad indisoluble compuesto de cuerpo y mente, sujeto a los
diferentes efectos que estos elementos producen sobre él, es, a su vez, un ser
eminentemente social, inmerso en un medio que le influye positivamente o
negativamente dependiendo de múltiples factores, que pueden ser políticos,
económicos, geográficos, culturales, etc., y estableciéndose una relación entre
él y su entorno que determinará su grado de bienestar; de ahí que resulte
fundamental contemplarlo desde un punto de vista integral.
Por ello, entendemos que el hombre es un ser bio-psico-social dinámico, que
interactúa dentro del contexto total de su ambiente, y participa como miembro de
una comunidad.
La salud se concibe como un proceso de crecimiento y desarrollo humano, que
no siempre se sucede sin dificultad y que incluye la totalidad del ser humano.
Dicha salud se relaciona con el estilo de vida de cada persona, y su forma de
afrontar ese proceso en el seno de los patrones culturales en los que vive.
España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que
propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la
justicia, la igualdad y el pluralismo político.
Respecto al papel de los Enfermeros/as en la sociedad, hemos de tener en
cuenta su responsabilidad en el área de:
1º Prevención de las enfermedades.
2º Mantenimiento de la salud.
3º Atención, rehabilitación e integración social del enfermo.
4º Educación para la salud.
5º Formación, administración e investigación en Enfermería.
Debemos estar en disposición de propiciar una respuesta adecuada a los
procesos de cambio que experimente la atención de salud, manteniendo normas de
educación, siendo pioneros en la sugerencia de estrategias de puesta en
práctica, que tengan en cuenta el contexto social, político y económico del
país.
Partiendo de la base que la Enfermería como profesión constituye un servicio
encaminado a satisfacer las necesidades de salud de las personas sanas o
enfermas, individual o colectivamente, debemos tener presente que las/os
Enfermeros/as, han de enfatizar de manera prioritaria, dentro de sus programas.
a) La adquisición de un compromiso profesional serio y responsable.
b) La participación activa en sociedad.
c) Reconocimiento y aplicación en su ejercicio, de los principios de ética
profesional.
d) La adopción de un profundo respeto por los derechos humanos.
Son muchas las ocasiones en las que está en nuestras manos la dignidad de la
naturaleza humana y de ahí nuestra mayor responsabilidad como profesionales de
Enfermería. Vivimos en una época en la que se hace preciso realizar una profunda
reflexión sobre los aspectos humanos, valores y actitudes de las profesiones
sanitarias, en general y de la profesión de Enfermería en particular.
Por ello, tal vez sea el momento más idóneo para hablar de ética profesional,
sin temor a moralismos trasnochados, sino sencillamente abordando, en el marco
de un Código Deontológico, lo que constituye el armazón de nuestra profesión,
más allá de sus elementos técnicos.
De lo anteriormente expuesto, extraemos las siguientes conclusiones:
1. En nuestro Código Deontológico deberán darse la mano continuidad y
actualidad. Los valores básicos, permanentes e irrenunciables en Enfermería, han
de ser conservados también en el futuro, pero habrá que examinar una y otra vez
las antiguas concreciones de esos valores fundamentales para ver si todavía
pueden cumplir su función. Si ya no logran asumir y hacer fructíferas las
experiencias de la época, si desconocen la progresiva complejidad de la vida,
deberán ser repensadas de nuevo y reformadas en confrontación con los modos de
entender el nuevo tiempo.
2. A la hora de fijar instrucciones concretas, conviene ser discretos; será
preferible mostrar el sentido último, total y humano de nuestra profesión.
Construir modelos concretos es competencia de la conciencia individual de cada
profesional responsable.
3. La evaluación presente y futura nos pedirá un esfuerzo, un decidido valor,
para emprender experiencias y aceptar lo provisional. A la vista de la
complejidad de las condiciones de vida cada vez más diferenciadas, sería utópico
que quisiéramos afrontar de antemano soluciones concretas a todos los problemas
que se presentan hoy y se presentarán en el futuro. En suma, debemos ser
conscientes que por muchos Códigos Deontológicos que tengamos, el riesgo de la
conciencia aumenta considerablemente.
Con estas reflexiones hemos elaborado un Código Deontológico para la
Profesión de Enfermería en España, que sea un instrumento eficaz para aplicar
las reglas generales de la ética al trabajo profesional. Insistir en esto
parece, no pocas veces, una reiteración innecesaria ya que se da por supuesta en
nuestra profesión; sin embargo, cada vez con mayor fuerza van aumentando las
voces que hablan de falta de ética, y de deshumanización. Por ello, es necesario
articular el contenido de nuestra responsabilidad profesional, no sea que con la
evolución de la Enfermería como ciencia se nos vaya escapando su esencia
fundamental, la de los valores que le sirven de sostén.
Se equivoca quien piensa que la ciencia nada tiene que ver con los valores;
si la ciencia está hoy en crisis, probablemente sea por esta divergencia
antinatural. Ha de correr paralela con esta dimensión humana y, por ello,
situarse en el ámbito de lo moral.
Desearíamos que este Código sirviera para tener conciencia de que los valores
que manejamos son auténticamente fundamentales: la salud, la libertad, la
dignidad, en una palabra, la vida humana, y nos ayudará a los profesionales de
Enfermería a fundamentar con razones de carácter ético las decisiones que
tomemos.
Estamos convencidos, por último, de que un Código Deontológico, en cuanto a
criterio ético, es estrictamente necesario para el buen desempeño de nuestra
profesión, no sólo para hacer uso de él en situaciones extremas, sino para
reflexionar a través de él en aquellas situaciones diarias en las que se pueden
lesionar o infravalorar los derechos humanos.
Hacer Enfermería es algo que va más allá de la pura técnica; nuestras
actitudes han de trascender al limitado marco que nos otorga un Código
Deontológico, ya que ser Enfermero/a es gozar de un talante ante la vida, su
origen creación, más allá de los límites del ser humano, para cuyo estímulo
ojalá nos sirva este Código Deontológico.
En el presente Código están prácticamente incardinados los tres grandes
grupos, correspondientes a la distintas obligaciones morales:
1. La Enfermera/o y ser el humano.
2. La Enfermería y la sociedad.
3. La Enfermera/o y el ejercicio profesional.
DECLARACION
PREVIA
La Moral Profesional no es más que una aplicación de las reglas generales de
la moral al trabajo profesional del hombre, como la Ley Natural no es otra cosa
que la participación de la Ley Eterna en la criatura racional.
La Deontología es el Conjunto de los deberes de los profesionales de
Enfermería que han de inspirar su conducta.
CAPITULO I
AMBITO DE APLICACION
Artículo 1
Las disposiciones del presente Código obligan a todos los Enfermeros/as
inscritos en los Colegios, sea cual fuera la modalidad de su ejercicio (libre,
al servicio de la Sanidad Pública, Privada, etc). También serán de aplicación,
para el resto de los extranjeros que por convenios, tratados internacionales
puedan ejercer ocasionalmente en España.
Artículo 2
Una de las responsabilidades prioritarias del Consejo General y de los
Colegios es la ordenación, en su ámbito respectivo, de la actividad profesional
de los colegiados, velando por la ética y dignidad profesional y por el respeto
debido a los derechos y dignidad de los enfermos.
Artículo 3
De conformidad con los dispuesto en el artículo anterior, será función
primordial del Consejo General y de los Colegios favorecer y exigir el
cumplimiento de los derechos deontológicos de la profesión, recogidos en el
presente código.
CAPITULO II
LA ENFERMERIA Y EL SER HUMANO, DEBERES DE LAS
ENFERMERAS/OS
Artículo 4
La Enfermera/o reconoce que la libertad y la igualdad en dignidad y derecho
son valores compartidos por todos los seres humanos que se hallan garantizados
por la Constitución Española y Declaración Universal de Derechos Humanos.
Por ello, la Enfermera/o está obligada/o tratar con el mismo respeto a todos,
sin distinción de raza, sexo, edad, religión, nacionalidad, opinión política,
condición social o estado de salud.
Artículo 5
Consecuentemente las Enfermeras/os deben proteger al paciente, mientras esté
a su cuidado, de posibles tratos humillantes, degradantes, o de cualquier otro
tipo de afrentas a su dignidad personal.
Artículo 6
En ejercicio de sus funciones, las Enfer-meras/os están obligados a respetar
la libertad del paciente, a elegir y controlar la atención que se le presta.
Artículo 7
El consentimiento del paciente, en el ejercicio libre de la profesión, ha de
ser obtenido siempre, con carácter previo, ante cualquier intervención de la
Enfermera/o. Y lo harán en reconocimiento del derecho moral que cada persona
tiene a participar de forma libre, y validamente manifestada sobre la atención
que se le preste.
Artículo 8
Cuando el enfermo no esté en condiciones físicas y psíquicas de prestar su
consentimiento, la Enfermera/o tendrá que buscarlo a través de los familiares o
allegados a éste.
Artículo 9
La Enfermera/o nunca empleará ni consentirá que otros lo empleen, medidas de
fuerza física o moral para obtener el consentimiento del paciente. En caso de
ocurrir así, deberá ponerlo en conocimiento de las autoridades sanitarias, y del
Colegio Profesional respectivo con la mayor urgencia posible.
Artículo 11
De conformidad con lo indicado en el Artículo anterior, la Enfermera/o deberá
informar verazmente al paciente, dentro del límite de sus atribuciones. Cuando
el contenido de esa información excede del nivel de su competencia, se remitirá
al miembro de salud más adecuado.
Artículo 12
La Enfermera/o tendrá que valorar la situación física y psicológica del
paciente antes de informarle de su real o potencial estado de salud, teniendo en
cuenta, en todo momento que éste se encuentre en condiciones y disposiciones de
entender, aceptar o decidir por si mismo.
Artículo 13
Si la Enfermera/o es consciente que el paciente no está preparado para
recibir la información pertinente y requerida, deberá dirigirse a los familiares
o allegados del mismo.
DERECHOS DE LOS ENFERMOS Y PROFESIONALES DE
ENFERMERIA
Artículo 14
Todo ser humano tiene derecho a la vida, a la seguridad de su persona y a la
protección de la salud. Nadie puede ser objeto de injerencias arbitrarias en su
vida privada, en su familia o su domicilio.
Artículo 15
La Enfermera/o garantizará y llevará a cabo un tratamiento correcto y
adecuado a todas las personas que lo necesiten, independientemente de cuál pueda
ser su padecimiento, edad o circunstancia de dichas personas.
Artículo 16
En su comportamiento profesional, la Enfer-mera/o tendrá presente que la vida
es un derecho fundamental de ser humano y por tanto deberá evitar realizar
acciones conducentes a su menoscabo o que conduzcan a su destrucción.
Artículo 17
La Enfermera/o no podrá participar en investigaciones científicas o en
tratamientos experimentales, en pacientes que estén a su cuidado, si previamente
no se hubiera obtenido de ellos, o de sus familiares o responsables, el
correspondiente consentimiento libre e informado.
Artículo 18
Ante un enfermo terminal, la Enfermera/o, consciente de la alta calidad
profesional de los cuidados paliativos, se esforzará por prestarle hasta el
final de su vida, con competencia y compasión, los cuidados necesarios para
aliviar sus sufrimientos. También proporcionará a la familia la ayuda necesaria
para que puedan afrontar la muerte, cuando ésta ya no pueda evitarse.
Artículo 19
La Enfermera/o guardará en secreto toda la información sobre el paciente que
haya llegado a su conocimiento en el ejercicio de su trabajo.
Artículo 20
La Enfermera/o informará de los límites del secreto profesional y no
adquirirá compromisos bajo secreto que entrañen malicia o dañen a terceros o a
un bien público.
Artículo 21
Cuando la Enfermera/o se vea obligada a rompe el secreto profesional por
motivos legales, no debe olvidar que moralmente su primera preocupación, ha de
ser la seguridad del paciente y procurará reducir al mínimo indispensable la
cantidad de información revelada y el número de personas que participen del
secreto.
Artículo 22
De conformidad en los dispuesto en el artículo 16.1 de la Constitución
Española, la Enferme-ra/o tiene, en el ejercicio de su profesión, el derecho a
la objeción de conciencia que deberá ser debidamente explicitado ante cada caso
concreto. El Consejo General y los Colegios velarán para que ninguna/o
Enfermera/o pueda sufrir discriminación o perjuicio a causa del uso de ese
derecho.
LA ENFERMERA/O ANTE LA SOCIEDAD
Artículo 23
Las Enfermeras/os deben ayudar a detectar los efectos adversos que ejerce el
medio ambiente sobre la salud de los hombre.
Artículo 24
Las Enfermeras/os deben mantenerse informados y en condiciones de poder
informar sobre las medidas preventivas contra los riesgos de los factores
ambientales, así como acerca de la conservación de los recursos actuales de que
se dispone.
Artículo 25
Desde su ejercicio profesional, la Enfermera/o debe conocer, analizar,
registrar y comunicar las consecuencias ecológicas de los contaminantes y su
efectos nocivos sobre los seres humanos, con el fin de participar en las medidas
y/o curativas que se deban adoptar.
Artículo 26
La Enfermera/o, dentro de sus funciones, debe impartir la educación relativa
a la salud de la Comunidad, con el fin de contribuir a la formación de una
conciencia sana sobre los problemas del medio ambiente.
Artículo 27
Las Enfermeras/os deben cooperar con las autoridades de Salud en la
planificación de actividades que permitan controlar el medio ambiente y sean
relativas al mejoramiento de la atención de salud comunitaria.
Artículo 28
Las Enfermeras/os participarán en las acciones que ejercite o desarrolle la
Comunidad respecto a sus propios problemas de salud.
Artículo 29
La Enfermera/o debe participar en los programas tendentes a reducir la acción
de los elementos químicos, biológicos o físicos causados por la industria y
otras actividades humanas con el fin de contribuir a la mejora de la calidad de
la población.
Artículo 30
La Enfermera/o participará en equipos multiprofesionales que desarrollan
investigaciones epidemiológicas y experimentales dirigidas a obtener información
sobre los riesgos ambientales que puedan afectar a la salud de la mejora de vida
y trabajo determinando las acciones y evaluando los efectos de la intervención
de Enfermería.
CAPITULO V
PROMOCION DE LA SALUD Y BIENESTAR
SOCIAL
Artículo 31
El personal de Enfermería deberá colaborar en la promoción de la salud
poniendo al servicio del logro de esa función social sus conocimientos
científicos y conducta ética en el desarrollo de los diferentes programas que se
planifiquen con ese objetivo.
Artículo 32
Los proyectos y programas de promoción de las salud, han de respetar la
integridad del grupo social teniendo en cuenta la gran diversidad de niveles
socio-culturales y económicos.
Artículo 33
El personal de Enfermería deberá reconocer y conceder al grupo social de
derecho que le corresponde en la promoción de la salud, permitiéndole una
participación real en las decisiones que le conciernen.
Artículo 34
En el establecimiento de programas de promoción de la salud y en el reparto
de los recursos disponibles, la Enfermera/o se guiará por el principio de la
justicia social de dar más al más necesario. Los conceptos de justicia social
son algo más que paternalismo.
CAPITULO VI
LA ENFERMERIA Y LOS DISMINUIDOS FISICOS, PSIQUICOS E
INCAPACITADOS
Artículo 35
Como consecuencia del Derecho Público, que tienen los disminuidos físicos,
psíquicos e incapacitados a ser integrados y readaptados a la Sociedad a la que
pertenecen, las Enferme-ras/os pondrán a su servicio tanto sus conocimientos
profesionales como su capacidad de cuidados para que individualmente o
colaborando con otros profesionales, se esfuercen en identificar las causas
principales de la incapacidad con el fin de prevenirlas, curarlas o
rehabilitarlas.
Artículo 36
Asimismo deberá colaborar con organismos, instituciones o asociaciones que
tengan como finalidad la reacción y desarrollo de servicios de prevención y
atención a minusválidos e incapacitados.
Artículo 37
Igualmente deberán colaborar en la educación y formación de la Comunidad para
que aquellos miembros que sufran incapacidades o minusvalías puedan ser
integrados en la misma y, a través de ellas, en la Sociedad.
EL PERSONAL DE ENFERMERIA Y EL DERECHO DEL NIÑO A CRECER
EN SALUD Y DIGNIDAD, COMO OBLIGACION ETICA Y RESPONSABILIDAD
SOCIAL
Artículo 38
Las Enfermeras/os en su ejercicio profesional deben salvaguardar los derechos
del niño.
Artículo 39
La Enfermera/o denunciará y protegerá a los niños de cualquier forma de
abusos y denunciará a las autoridades competentes los casos de los que tenga
conocimiento.
Artículo 40
En el ejercicio de su profesión la Enfermera/o promoverá la salud y el
bienestar familiar a fin de que en dicho núcleo los niños sean deseados,
protegidos y cuidados de forma que puedan crecer con salud y dignidad.
Artículo 41
La Enfermera/o deberá contribuir, mediante su trabajo, y en la medida de su
capacidad, a que todos los niños tengan adecuada alimentación, vivienda,
educación y reciban los necesarios cuidados preventivos y curativos de salud.
Artículo 42
La Enfermera/o contribuirá a intensificar las formas de protección y cuidados
destinados a los niños que tienen necesidades especiales, evitando que sean
maltratados y explotados, en todo su ciclo vital. También procurará la
reinserción o adopción de los niños abandonados
CAPITULO VIII
LA ENFERMERIA ANTE EL DERECHO A UNA ANCIANIDAD MAS
DIGNA, SALUDABLE Y FELIZ COMO CONTRIBUCION ETICA Y SOCIAL AL DESARROLLO
ARMONIOSO DE LA SOCIEDAD
Artículo 43
Las Enfermeras/os deben prestar atención de salud tanto al anciano enfermo
como sano, al objeto de mantener su independencia, fomentando su autocuidado
para garantizar un mejoramiento de la calidad de vida.
Artículo 44
En el ámbito de su competencia profesional, la Enfermera será responsable de
los programas de educación para la salud dirigidos al anciano.
Artículo 45
Las Enfermeras/os deben influir en la política de salud, para que se ponga a
disposición de todos los ancianos que lo precisen, una atención de salud
competente y humana. Esa atención será integral e incluirá ente otras medidas,
la adaptación material de la vivienda y el acceso a actividades de tiempo libre.
Artículo 46
La Enfermera/o debe incluir en su programas de educación, la atención
integral de Enfermería al anciano.
CAPITULO IX
EL PERSONAL DE ENFERMERIA ANTE EL DERECHO QUE TODA
PERSONA TIENE A LA LIBERTAD, SEGURIDAD Y A SER RECONOCIDOS, TRATADOS Y
RESPETADOS COMO SERES HUMANOS
Artículo 47
Las Enfermeras/os deberán rechazar enérgicamente cualquier tipo de presiones
que puedan ejercérseles, con la finalidad de utilizar o manipular sus
conocimientos o habilidades en perjuicio de los seres humanos.
Artículo 48
Cuando se diera la circunstancia a que alude el artículo anterior, la
Enfermera/o deberá, en defensa de los principios éticos de la profesión,
denunciar el caso ante su Colegio. En caso necesario, éste, a través del Consejo
General, pondrá en conocimiento de la Autoridad o de la opinión pública, las
irregularidades indicadas, y adoptará las acciones necesarias y urgentes que el
caso requiera, a fin de establecer el orden ético alterado y defender la
dignidad y libertad de los Colegiados.
Artículo 49
Ninguna Enfermera/o podrá participar en cualquier forma de tortura y métodos
que permitan someter a sesiones de sufrimiento a cualquier ser humano.
Artículo 50
En caso de emergencia, la Enfermera/o está obligada/o a prestar su auxilio
profesional al herido o enfermo. En situaciones de catástrofe, deberá ponerse
voluntariamente a disposición de quienes coordinan los programas de ayuda
sanitaria.
Artículo 51
La Enfermera/o cooperará con los organismos oportunos a solucionar los
problemas de salud de presos y refugiados, ayudando en su adaptación a un nuevo
modo de vida.
CAPITULO X
NORMAS COMUNES EN EL EJERCICIO DE LA
PROFESION
Artículo 52
La Enfermera/o ejercerá su profesión con respeto a la dignidad humana y la
singularidad de cada paciente sin hacer distinción alguna por razones de
situación social, económica, características personales o naturaleza del
problema de salud que le aqueje. Administrará sus cuidados en función
exclusivamente de las necesidades de sus pacientes.
Artículo 53
La Enfermera/o tendrá como responsabilidad primordial profesional la
salvaguarda de los Derechos Humanos, orientando su atención hacia las personas
que requieran sus cuidados.
Artículo 54
La Enfermera/o debe adoptar las medidas necesarias para proteger al paciente
cuando los cuidados que se le presten sean o puedan ser amenazados por cualquier
persona.
Artículo 55
La Enfermera/o tiene la obligación de defender los derechos del paciente ante
malos tratos físicos o mentales, y se opondrá por igual a que se le someta a
tratamientos fútiles o a que se le niegue la asistencia.
Artículo 56
La Enfermera/o asume la responsabilidad de todas las decisiones que a nivel
individual debe tomar en el ejercicio y su profesión.
Artículo 57
La Enfermera/o debe ejercer su profesión con responsabilidad y eficacia,
cualquiera que sea el ámbito de acción.
Artículo 58
La Enfermera/o no debe aceptar el cumplimiento de una responsabilidad que no
sea de su competencia, en demérito de la competencia, en demérito del
cumplimiento de sus propias funciones.
Artículo 59
La Enfermera/o nunca deberá delegar en cualquier otro miembro del equipo de
salud, funciones que le son propias y para las cuales no están los demás
debidamente capacitados.
Artículo 60
Será responsabilidad de la Enfermera/o, actualizar constantemente sus
conocimientos personales, con el fin de evitar actuaciones que puedan ocasionar
la pérdida de salud o de vida de las personas que atiende.
Artículo 61
La Enfermera/o está obligada a denunciar cuantas actitudes negativas observe
hacia el paciente, en cualquiera de los miembros del equipo de salud. No puede
hacerse cómplice de personas que descuidan deliberada y culpablemente sus
deberes profesionales.
Artículo 62
Las relaciones de la Enfermera/o con sus colegas y con los restantes
profesionales con quienes coopera deberán basarse en el respeto mutuo de las
personas y de las funciones específicas de cada uno.
Artículo 63
Para lograr el mejor servicio de los pacientes, la Enfermera/o colaborará
diligentemente con los otros miembros del equipo de salud. Respetará siempre las
respectivas áreas de competencia, pero no permitirá que se le arrebate su propia
autonomía profesional.
Artículo 64
La Enfermera/o debe solicitar, siempre que sea necesario, la colaboración de
los miembros de otras profesiones de salud, que asegure al público un servicio
de mejor calidad.
Artículo 65
Es deber de la Enfermera/o compartir con sus colegas aquellos conocimientos y
experiencias que puedan contribuir al mejor servicio de los enfermos y al
fortalecimiento de la profesión.
Artículo 66
La Enfermera/o, en el trato con subordinados, superiores, colegas y otros
profesionales sanitarios, se guiará siempre por las reglas de buena educación y
cortesía.
Artículo 67
La Enfermera/o en las relaciones con sus colegas nunca practicará la
competencia desleal, ni realizará publicidad profesional engañosa para acaparar
clientes. La Enfermera/o considerará como un honor que sus colegas la llamen
para que preste cuidados de Enfermería a ellos o a sus familiares más cercanos.
Es norma tradicional no exigir en esas circunstancias el pago de los honorarios
devengados por los actos profesionales realizados.
Artículo 68
La Enfermera/o no aceptará hacerse cargo de un cliente que está siendo
atendido por otro colega sin el previo consentimiento de éste, excepto por una
causa muy justificada, y en caso de urgencia.
LA EDUCACION Y LA INVESTIGACION DE LA
ENFERMERIA
Artículo 69
La Enfermera/o no solamente estará preparada para practicar, sino, que deberá
poseer los conocimientos y habilidades científicas, que la lex Artis, exige en
cada momento a la Enfermera competente.
Artículo 70
La Enfermera/o será consciente de la necesidad de una permanente puesta al
día y mediante la educación continuada y desarrollo del conjunto de
conocimientos sobre los cuales se basa su ejercicio profesional.
Artículo 71
La Enfermera/o deberá valorar sus propias necesidades de aprendizaje,
buscando los recursos apropiados y siendo capaz de autodirigir su propia
formación.
Artículo 72
La Enfermera/o debe asumir individual y colectivamente la responsabilidad de
la educación en la Enfermería a todos sus niveles.
Artículo 73
La Enfermera/o debe procurar sistemáticamente, en el campo de su actividad
profesional con el fin de mejorar los cuidados de Enfermería, desechar prácticas
incorrectas y ampliar el cuerpo de conocimientos sobre los que se basa la
actividad profesional.
Artículo 74
Es obligación de la Enfermera/o que participe en investigación, vigilar que
la vida, la salud y la intimidad de los seres sometidos a estudio, no estén
expuestas a riesgos físicos o morales desproporcionados en el curso de estas
investigaciones.
Artículo 75
La Enfermera/o, al actuar ya sea como investigadora, como asistente de
investigación o como experta que valora criticamente los resultados de la
investigación, debe tener presentes los principios promulgados por la
declaración de Helsinki y los que regulan la ética de la publicación científica.
CAPITULO XII
CONDICIONES DE TRABAJO
Artículo 76
La Enfermera/o que accede a puestos de relevancia o responsabilidad en la
Administración Sanitaria o en centros sanitarios, deberá tratar en todo momento
con corrección a sus colegas, aun en el caso de surgir discrepancias.
Artículo 77
La Enfermera/o deben trabajar para asegurar y mantener unas condiciones
laborales que respeten la atención al paciente y la satisfacción de los
profesionales.
Artículo 78
Aun en caso de conflictos laborales y de suspensión organizada de los
servicios profesionales, la Enfermera/o tendrá presente que su primera
responsabilidad es atender a los intereses de los enfermos.
Artículo 79
La Enfermera/o que participe en un conflicto laboral, tiene el deber de
coordinar y comunicar las medidas adoptadas para garantizar la continuidad de
los cuidados que necesitan sus pacientes.
Artículo 80
Cuando la Enfermera/o observare que las deficiencias que se dan en las
instituciones sanitarias, públicas o privadas, en que presta sus servicios,
pueden influir negativamente sobre la salud o la rehabilitación de los pacientes
que tiene a su cargo, deberá ponerlo en conocimiento del Colegio, para que éste
tome las medidas oportunas. El Colegio, si la gravedad del caso lo requiere, lo
comunicará al Consejo General, para que éste, a nivel de Estado, ejerza las
acciones oportunas ante los organismos competentes y dicte las instrucciones
necesarias para la debida protección de los pacientes y del personal de
Enfermería.
CAPITULO XIII
PARTICIPACION DEL PERSONAL DE ENFERMERIA EN LA
PLANIFICACION SANITARIA
Artículo 81
La participación del Personal de Enfermería en la Planificación Sanitaria se
ejercerá:
a) A través de los Consejos Generales y Colegios respecto a las normas y
disposiciones que se dicten.
b) A través de las Enfermeras/os en la ejecución de los planes o en la
elaboración de los programas locales concretos.
Artículo 82
La Enfermera/o deben participar plenamente, a través del Consejo General, de
las Agrupaciones de Colegios o de los propios Colegios, en las comisiones de
planificación y en los consejos de administración en que se deciden las
políticas sanitarias a nivel estatal, autonómico o provincial.
Artículo 83
La Enfermera/o forman parte integrante y cualificada de la asistencia
sanitaria, siendo responsables de los servicios de Enfermería que dirigen.
Artículo 84
La Enfermera/o procuran estar presentes y participar activamente, a título
individual y con independencia de las actuaciones corporativas, en todo el
sistema nacional de salud y en sus organismos locales autonómicos y estatales.
Artículo final
El Consejo General se obliga a mantener al día el contenido de este Código
Deontológico y publicará oportunamente el texto de los artículos nuevos o
modificados.
NORMAS
ADICIONALES
Primera
Por medio de la acción colectiva se cumple una más efectiva definición y
control de calidad de los Servicios de Enfermería. Por tanto, el Consejo General
de Enfermería asume la responsabilidad de preservar la autonomía profesional y
la autorregulación en el control de las condiciones de trabajo, velando porque
los estándares éticos de la profesión se mantengan actualizados.
Segunda
Consejo General y los Colegios Profesionales de Enfermería deben prestar
continua atención a los derechos, necesidades e intereses legítimos de los
profesionales de Enfermería y de las personas que reciben sus cuidados.
Tercera
Consejo General y los Colegios Profesionales de Enfermería deben adoptar
actitud abierta a las diferentes corrientes que circulan en la profesión,
siempre que redunde en una mejor calidad en la atención y cuidados hacia la
salud de todos los ciudadanos.
Cuarta
Con el fin de asegurar el respeto y la armonía profesional entre todos sus
miembros, es esencial, que exista una comunicación y colaboración constante
entre el Consejo General, los Colegios Profesionales y cualquier otra asociación
de Enfermería.
Quinta
Consejo General de Enfermería de España asume la responsabilidad de velar por
los valores éticos de la Profesión, arbitrando las acciones pertinentes.
Sexta
Los responsables de la Organización Colegial de Enfermería de España, en
cualquiera de sus niveles, miembros de Juntas de Gobierno u otros órganos de los
Colegios Provinciales, de los Consejo Autonómicos u órganos de similar rango que
existan o se constituyan en el futuro, Pleno del Consejo General, y en
definitiva, cuantas personas ostenten cualquier cargo electivo o de designación
en la Organización Colegial, vienen especialmente obligados a guardar y hacer
guardar, en la medida de sus competencias, las normas recogidas en este Código y
en la normativa general de la Enfermería y su Organización Colegial.
En consecuencia, y a tenor del artículo 57.a) y c) y 58.a) del R.D. 1856/78,
de 29 de junio, incurrirán en responsabilidad disciplinaria aquellos que por
comisión, omisión o simple negligencia en el cumplimiento de sus funciones, se
conduzcan en forma contraria a las disposiciones de este Código o de cualquier
otra norma de obligado cumplimiento en materia ética o deontológica o permitan,
con su abstención u omisión, que otros lo hagan sin aplicar las medidas legales
a su alcance, en defensa de las reglas y preceptos éticos y deontológicos de la
Enfermería.
|
|
|
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario